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China negocia la paz ante la mirada del maltrecho imperio estadounidense

Este es un resumen semanal de las noticias geopol�ticas y energ�ticas m�s destacadas, as� como de las tendencias que afectan a los mercados mundiales.

Apenas dos d�as despu�s de que Ir�n y Arabia Saud� anunciaran su inesperado acuerdo de paz y normalizaci�n con la mediaci�n de China y firmado en Pek�n, el lunes surgieron informes de que Xi Jinping podr�a viajar a Mosc� ya la pr�xima semana.

Y a�n m�s sorprendente, y preocupante desde la perspectiva de la OTAN, es que el ucraniano Zelensky podr�a conseguir su ansiada llamada telef�nica con Xi, tras la reuni�n de �ste con Putin.

Es f�cil ver que el acuerdo de normalizaci�n de China entre Teher�n y Riad, archienemigos desde hace mucho tiempo, supone una sonora humillaci�n para el maltrecho y magullado imperio estadounidense, dado que la influencia de Washington est� claramente en retirada en Oriente Pr�ximo.

Para ilustrar el legado de EEUU en la regi�n, hace menos de una semana se produjo esta rara y desgarradora revelaci�n y testimonio ante el Congreso y el pueblo estadounidense.

Los miembros del servicio y los veteranos que ayudaron a evacuar a los afganos en agosto de 2021 testificaron con desgarradores detalles sobre sus experiencias el mi�rcoles durante la primera audiencia de la investigaci�n de la Comisi�n de Asuntos Exteriores de la C�mara de Representantes, controlada por el Partido Republicano, sobre la ca�tica salida de la administraci�n Biden de la guerra m�s larga de Estados Unidos.

Entre los testigos se encontraba el sargento Tyler Vargas-Andrews, francotirador en activo del Cuerpo de Marines, que ya hab�a declarado a The Washington Post que cre�a haber identificado al terrorista suicida que mat� a 13 soldados estadounidenses a las puertas del aeropuerto de Kabul, pero que se le deneg� la autorizaci�n para dispararle antes del ataque. El mi�rcoles, Vargas-Andrews, luchando por hablar entre l�grimas, relat� el ataque, que le dej� una pierna y un brazo amputados.

«Simple y llanamente, nos ignoraron», dijo Vargas-Andrews sobre sus esfuerzos y los de otros para obtener la aprobaci�n para disparar a la persona que sospechaban que era el terrorista suicida. «Mi cuerpo estaba abrumado por el trauma de la explosi�n. Me hab�an desgarrado el abdomen. Cada cent�metro de mi cuerpo expuesto, excepto mi cara, recibi� impactos de bolas y metralla».

Y m�s sobre el horrible caos en medio de la retirada que ha llegado a simbolizar m�s ampliamente las dos �ltimas d�cadas de presencia estadounidense en Oriente Medio y el legado de cenizas…

Tambi�n testific� el mi�rcoles Aidan Gunderson, un antiguo especialista del ej�rcito que sirvi� como m�dico desplegado en el aeropuerto internacional Hamid Karzai durante la retirada de Afganist�n. Describi� haber visto «ropa y pa�uelos humeantes saturados de sangre y polvo» en medio de la pista que «cubr�a los cad�veres» de afganos que cayeron de un C-17 Globemaster III estadounidense tras agarrarse al tren de aterrizaje mientras despegaba.

Escribiendo para The American Conservative, George D. O’Neill Jr. expone lo que los dirigentes de Pek�n saben perfectamente, pero que el pueblo estadounidense sigue sin comprender en gran medida:

A medida que somos testigos del colapso de varias narrativas dominantes, especialmente las que rodean la guerra de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia en Ucrania, los estadounidenses deber�an empezar a reevaluar su comprensi�n del liderazgo nacional de Estados Unidos.

La mayor�a de los ciudadanos estadounidenses no tienen noci�n de la gran disparidad entre lo que su gobierno hace en el extranjero y las historias que escuchan de sus portavoces. Como resultado, los estadounidenses apoyan involuntariamente todo tipo de operaciones en el extranjero con poca o ninguna comprensi�n de lo que realmente est� sucediendo. Durante a�os, han sido enga�ados por una campa�a de propaganda incesante que s�lo ahora est� empezando a desmoronarse.

Estamos viviendo los estertores de la hegemon�a unipolar de Estados Unidos sobre grandes partes del mundo. Hasta que los ciudadanos no empiecen a darse cuenta de la magnitud de los enga�os de la pol�tica de su gobierno, ser� cada vez m�s dif�cil comprender la cambiante posici�n global de Estados Unidos y adaptarse a los efectos de la creciente percepci�n negativa de nuestro pa�s que tienen muchas personas en todo el mundo.

�El pr�ximo viaje de Xi a Mosc�, donde se espera que el plan de paz de 12 puntos de China tenga la m�xima prioridad, mostrar� una vez m�s a Estados Unidos como una «gran potencia en retirada»? Si Xi y Zelensky mantienen una discusi�n fruct�fera, podr�a ser al menos el comienzo de unas eventuales conversaciones de paz reales entre Mosc� y Kiev.

Dado que Washington podr�a estar dudando sobre cu�ntos miles de millones puede seguir entregando a los ucranianos, y teniendo en cuenta que las reservas del Pent�gono se est�n agotando, Estados Unidos podr�a estar dispuesto en este momento a contemplar la posibilidad de entablar conversaciones, incluso si Pek�n se pone manos a la obra.

Sin embargo, lo que quedar� claro en ese escenario te�rico es que el imperio estadounidense, magullado y maltrecho, puede volver a ser un mero espectador al margen, a pesar de sus mejores esfuerzos por aumentar las defensas de Ucrania y mantener encendidos los fuegos de la guerra por poderes.

Mientras tanto, «vamos a ser los mejores del mundo…», dice Biden.

A continuaci�n, los acontecimientos mundiales que seguimos de cerca esta semana…

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