Las importaciones chinas bajaron un 24% hasta mayo, y M�xico es ahora el primer socio comercial de EEUU.
Las empresas estadounidenses est�n acelerando sus esfuerzos para reducir su dependencia de los proveedores chinos, incluso mientras las autoridades de Washington y Pek�n trabajan para poner un suelo a su agria relaci�n.
En los cinco primeros meses de este a�o, las importaciones estadounidenses procedentes de China se redujeron un 24% respecto al mismo periodo del a�o anterior, seg�n la Oficina del Censo.
Empresas como HP, Stanley Black & Decker y Lego se encuentran entre las que han reposicionado sus l�neas de suministro para los consumidores estadounidenses, ya sea para evitar el riesgo de quedar atrapadas entre superpotencias rivales o como parte de una estrategia a m�s largo plazo para producir bienes m�s cerca de los clientes.
En cualquier caso, el papel de China en el centro de la industria manufacturera mundial puede enfrentarse a su mayor desaf�o desde que el pa�s se incorpor� al sistema de comercio mundial hace m�s de dos d�cadas. M�xico, Vietnam y Tailandia est�n mordisqueando el dominio de China, aunque carecen de su tama�o y de infraestructuras de categor�a mundial.
Una combinaci�n de fuerzas pol�ticas y econ�micas est� impulsando la transformaci�n de la cadena de suministro.
Los aranceles estadounidenses sobre aproximadamente dos tercios de los productos chinos, impuestos durante la administraci�n Trump, han recortado los nuevos pedidos. Los salarios de los trabajadores de las f�bricas chinas han subido, erosionando una de las ventajas competitivas del pa�s.
La estrategia econ�mica centrada en el Estado del presidente chino Xi Jinping, las medidas en�rgicas relacionadas con las empresas privadas y el enfoque cauteloso de la administraci�n Biden han enfriado a�n m�s los lazos comerciales.
«El comportamiento de los gobiernos entre s� -la postura m�s hostil y de confrontaci�n- est� empezando a afectar a la toma de decisiones del sector privado porque cambia el perfil de riesgo», afirma Adam Slater, economista jefe de Oxford Economics en Londres.
Los productos chinos representan aproximadamente uno de cada seis d�lares que los estadounidenses gastan en importaciones, frente a casi uno de cada cuatro antes de la pandemia, seg�n datos de Oxford. Jap�n tambi�n compra menos a China. Pero los pa�ses europeos, como Alemania y Francia, se mantienen estables.
Los inversores extranjeros, por su parte, est�n construyendo menos f�bricas chinas, lo que sugiere que otros pa�ses asi�ticos seguir�n aumentando su cuota de importaciones estadounidenses a costa de China.
El gasto anual en instalaciones nuevas o «greenfield» en China cay� de alrededor de 100 mil millones de d�lares en 2010 a 50 mil millones de d�lares en 2019 y alcanz� solo 18 mil millones de d�lares el a�o pasado, seg�n datos de Oxford.
«Lo que estamos viendo de la desvinculaci�n de Estados Unidos parece que va a continuar», dijo Slater. «La �nica pregunta real es hasta d�nde se extiende».

La administraci�n Biden ha estado dando un giro positivo al comercio entre Estados Unidos y China, tratando de tranquilizar al gobierno chino en el sentido de que Estados Unidos s�lo quiere «des-riesgar» los lazos comerciales trasladando las l�neas de suministro cr�ticas a Estados Unidos o a pa�ses aliados, y no perseguir un divorcio econ�mico.
Ante la creciente preocupaci�n por la seguridad nacional, la administraci�n ha restringido las exportaciones a China de los semiconductores m�s avanzados y tiene previsto anunciar en breve nuevos l�mites a la inversi�n estadounidense en sectores tecnol�gicos chinos.
Durante un viaje a Pek�n en julio, la Secretaria del Tesoro, Janet L. Yellen, dijo que el «r�cord» de comercio entre EEUU y China el a�o pasado demostraba que «hay un amplio margen para que nuestras empresas participen en el comercio y la inversi�n».
Pero incluso antes de la ca�da de este a�o en las compras estadounidenses de suministros chinos, el comercio entre ambos pa�ses se estaba reduciendo en t�rminos reales, o ajustados a la inflaci�n.
Teniendo en cuenta el aumento de los precios, el comercio bidireccional de 690 mil millones de d�lares del a�o pasado fue un 7 por ciento m�s bajo que el pico anterior a la guerra comercial en 2018, seg�n los c�lculos de Alfredo Carrillo Obreg�n, investigador asociado del Instituto Cato.
El valor ajustado a la inflaci�n de las importaciones estadounidenses procedentes de China el a�o pasado fue un 12 por ciento inferior al de hace cinco a�os.

Un alto funcionario del Tesoro, que habl� bajo condici�n de anonimato para discutir las deliberaciones internas sobre las declaraciones del secretario, dijo que el total ajustado a la inflaci�n segu�a siendo «muy significativo y cercano a un m�ximo hist�rico».
A principios de este a�o, M�xico se convirti� en el principal socio comercial de Estados Unidos, a medida que los fabricantes favorec�an cada vez m�s las redes de suministro regionales en lugar de las globales. M�xico, Canad� y China se han turnado para ocupar el puesto n�mero 1 desde el inicio de la guerra comercial de 2018.
Vietnam y Tailandia han surgido como alternativas l�deres para las empresas que buscan diversificarse fuera de China mientras permanecen en el vecindario. Y la India est� atrayendo la atenci�n de fabricantes como Apple, que planea reforzar su producci�n de iPhones all�.
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La industria electr�nica lidera el impulso hacia nuevas ubicaciones de fabricaci�n. La cuota de China en las importaciones estadounidenses de ordenadores personales cay� al 45% el a�o pasado desde el 61% en 2016, seg�n S&P Global Market Intelligence.
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En el mismo periodo, la cuota de los proveedores chinos en las importaciones estadounidenses de impresoras cay� del 48% al 23%.
Las decisiones tomadas en innumerables salas de juntas -no en la Casa Blanca- est�n detr�s del cambio.
«Los gobiernos no deslocalizan. Son las empresas las que lo hacen«, afirma Chris Rogers, responsable de investigaci�n de la cadena de suministro de S&P Global Market Intelligence.
Se buscan normas m�s estrictas para la venta de terrenos a China y otros adversarios.
HP Inc. planea fabricar en M�xico m�s de sus port�tiles orientados a empresas, al tiempo que impulsa la producci�n de modelos de consumo en Tailandia. En un comunicado publicado en su sitio web el mes pasado, HP dijo que est� a�adiendo en M�xico «la producci�n incremental de PC port�tiles para servir a los clientes en toda la regi�n» y espera ampliar su actual planta de fabricaci�n de impresoras en Corvallis, Oreg�n.
Con 12.000 proveedores chinos y un importante centro de investigaci�n y desarrollo en Shanghai, la empresa sigue comprometida con China.
«Una de las lecciones clave de los �ltimos tres a�os es la necesidad de contar con una mayor flexibilidad, y cada vez son m�s los clientes que exigen una producci�n multifuente», respondi� por correo electr�nico un portavoz de HP.
Stanley Black & Decker est� redise�ando su cadena de suministro para recortar 1.500 millones de d�lares en costes anuales de aqu� a 2025. El fabricante de herramientas est� consolidando plantas; cerr� una f�brica china de herramientas el�ctricas en Shenzhen hace tres a�os, y ahora sirve al mercado norteamericano desde una planta en M�xico.
«Con nuestra transformaci�n de la cadena de suministro, hemos tomado medidas para mejorar la capacidad de respuesta y la entrega a nuestros clientes, acelerar la innovaci�n y el tiempo de comercializaci�n», dijo un portavoz.
El fabricante de juguetes Lego tambi�n ha estado reduciendo los env�os de China a Estados Unidos. Entre 2015 y 2017, una media anual de casi el 18% de los productos estadounidenses de la compa��a proced�an de China, seg�n S&P Global. Eso se redujo a solo el 3 por ciento el a�o pasado.
M�xico, que durante mucho tiempo ha proporcionado m�s de la mitad de los env�os de la empresa a Estados Unidos, incluidos sus art�culos m�s populares, ahora representa el 70%.
Lego ha tenido una estrategia de abastecimiento regional durante aproximadamente 15 a�os, dijo Oliver Leach, director senior de comunicaciones de la compa��a. Lego abastece al mercado chino desde una f�brica en Jiaxing y espera abrir una f�brica de 1.000 millones de d�lares en Vietnam el a�o que viene para gestionar el crecimiento en Asia. En 2025, la empresa tiene previsto abrir una nueva f�brica en Richmond para abastecer al continente americano.
«Al localizar la producci�n y dar prioridad a los proveedores cerca de nuestros principales mercados, esto nos permite satisfacer r�pidamente la demanda local, acortar las cadenas de suministro y reducir las interrupciones y el impacto medioambiental del env�o de productos a largas distancias», afirm�.
Con todo, China sigue siendo la f�brica del mundo, con el 31% del valor a�adido manufacturero mundial, frente al 17% de Estados Unidos, que ocupa el segundo lugar.
Gracias a sus modernos puertos, autopistas y ferrocarriles de alta velocidad, as� como a sus agrupaciones de f�bricas capaces de adaptarse r�pidamente a condiciones cambiantes, China conserva ventajas que ning�n otro pa�s puede igualar.
Seg�n S&P Global, los proveedores chinos siguen dominando los mercados de productos como las bater�as para veh�culos el�ctricos, los utensilios de cocina y los marcos de aluminio para puertas y ventanas.
«Pa�ses como M�xico, India y Vietnam est�n aprovechando los reajustes de la cadena de suministro mundial para recortar la cuota de China en el sector manufacturero mundial, pero no alterar�n fundamentalmente su dominio a corto plazo», afirm� el economista Eswar Prasad, catedr�tico de pol�tica comercial internacional de la Universidad de Cornell.
«La realidad es que ninguna otra econom�a puede igualar la escala y el alcance del sector manufacturero chino, aunque la evoluci�n de los factores internos y externos sugiere que ya hemos alcanzado o superado la cuota m�xima de China en la fabricaci�n mundial».
Algunos economistas afirman que la ca�da de los env�os chinos a Estados Unidos puede no ser tan dr�stica como sugieren los datos de la Oficina del Censo. Los informes del gobierno chino muestran un descenso menor.
Las cifras comerciales de Estados Unidos y China discrepan desde hace tiempo, en parte porque difieren en la contabilizaci�n de los env�os a trav�s de Hong Kong. Pero durante la guerra comercial se abri� una brecha mayor entre los dos conjuntos de libros. Las empresas estadounidenses parecen haber subregistrado sus importaciones de China para escapar de los aranceles impuestos por la administraci�n Trump, seg�n una nota de investigaci�n de la Reserva Federal de 2021.
Los env�os chinos m�s peque�os a Estados Unidos tambi�n reflejan las condiciones en industrias espec�ficas. Minoristas como Target y Walmart est�n ordenando menos productos chinos mientras se centran en reducir inventarios inusualmente altos.
Y los cambios en el comercio panasi�tico de productos electr�nicos tambi�n pueden estar enturbiando el panorama, ya que algunos productos originarios de China se env�an a Vietnam para algunos retoques menores antes de dirigirse a Estados Unidos, seg�n el economista Brad Setser, miembro senior del Consejo de Relaciones Exteriores.
«La cuota de mercado de China en Estados Unidos ha ca�do mucho m�s si se utilizan los datos estadounidenses que si se utilizan los datos de exportaci�n chinos», dijo en un correo electr�nico. «No hay duda de la reciente debilidad, por cierto, pero s� de hasta qu� punto Estados Unidos se ha desacoplado realmente de China».
Las deficiencias de la pol�tica comercial estadounidense est�n impidiendo que algunos compradores estadounidenses desplacen m�s pedidos de f�bricas fuera de China.
Desde la expiraci�n hace tres a�os de un programa que permit�a la entrada libre de impuestos en Estados Unidos de mercanc�as procedentes de muchos pa�ses en desarrollo, las empresas ya no tienen incentivos para desplazar sus pedidos de China a esos lugares, dijo Steve Lamar, presidente de la American Apparel and Footwear Association. Un programa similar para docenas de pa�ses africanos expirar� en 2025.
«El Gobierno federal ha hecho una clara labor de fomento de la diversificaci�n fuera de China», dijo. «Pero no ha sugerido claramente hacia d�nde tiene que ir esa diversificaci�n».