2024: demasiadas cosas pueden salir mal

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Estamos ante una econom�a global en 2024 que enfrentar� desaf�os importantes similares a los experimentados en la vejez, con posibles cambios sist�micos e incertidumbres sobre el futuro. El papel de la energ�a, la distribuci�n de la riqueza, la din�mica de la deuda y las influencias externas se destacan como factores cr�ticos en este escenario.

Gail Tverberg analiza los desaf�os que enfrentar� la econom�a global en 2024, estableciendo analog�as entre el ciclo de vida de los seres humanos y la din�mica de las econom�as como estructuras disipativas. Aqu� est�n las conclusiones clave:

1. Las econom�as como estructuras disipativas: Al igual que los humanos, las econom�as requieren energ�a para crecer y funcionar. La econom�a global ahora se parece a un individuo que envejece, enfrenta desaf�os t�picos de la vejez y posiblemente se acerca a un punto de declive o colapso significativo.

2. Transici�n del crecimiento a la contracci�n: Partes de la econom�a mundial est�n pasando del crecimiento a la contracci�n, lo que afecta varios aspectos, incluida la producci�n de bienes y servicios, las necesidades energ�ticas, el apoyo a la poblaci�n y la capacidad de mantener la complejidad.

3. Desaf�os del pago de la deuda: En una econom�a en contracci�n, pagar la deuda con intereses se vuelve cada vez m�s dif�cil, lo que afecta tanto a las personas como a las empresas. El aumento de las tasas de inter�s exacerba a�n m�s este problema.

4. Redistribuci�n de la riqueza: A medida que las econom�as se contraen, la riqueza tiende a concentrarse m�s entre los ricos y poderosos, como lo ilustra la creciente proporci�n de riqueza del 1% m�s rico en Estados Unidos.

5. Influencia de los ricos: Los ricos pueden ejercer m�s control sobre el sistema econ�mico, incluso influyendo en las narrativas sobre temas globales como la escasez de energ�a y el cambio clim�tico (Davos).

6. Signos de tensi�n econ�mica: Los indicadores de dificultades econ�micas incluyen puntos de vista contradictorios sobre la disponibilidad de energ�a, desaf�os para pagar la deuda, desacuerdos pol�ticos sobre la deuda gubernamental, interrupciones en la cadena de suministro y conflictos crecientes por recursos escasos.

7. Resultados potenciales para 2024: El futuro es incierto, pero la econom�a podr�a enfrentar un empeoramiento de las condiciones. Podr�a haber riesgo de hiperinflaci�n en algunos pa�ses debido al aumento de la deuda p�blica como soluci�n a corto plazo a los problemas econ�micos.

8. El Universo como una estructura disipativa: Se sugiere que la econom�a, se comporta como una estructura disipativa, creciendo y volvi�ndose m�s compleja con la energ�a adecuada. Esto plantea dudas sobre la fuente de esta energ�a y la sostenibilidad a largo plazo de dicha expansi�n.

9. Posibilidad de influencia externa: El autor especula sobre el papel potencial de una fuerza externa o «mano invisible» que podr�a estar guiando la econom�a, sugiriendo que nuestra capacidad para gestionar el sistema econ�mico actual es limitada.

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Aqu� el texto completo:

2024: demasiadas cosas que van mal

Ser� un a�o interesante.

Sabemos que la edad de m�ximo rendimiento para los humanos var�a dependiendo de la actividad. El rendimiento m�ximo de un atleta tiende a producirse entre los 20 y los 30 a�os, mientras que el rendimiento m�ximo de una persona que escribe art�culos acad�micos parece producirse entre los 40 y 50 a�os. Cuando las personas tienen 80 a�os, tienen una fuerte sospecha de que la salud y otros aspectos del rendimiento se deteriorar�n en los pr�ximos 20 a�os.

Las econom�as, en t�rminos f�sicos, son similares a los seres humanos. Ambas son estructuras disipativas. Requieren energ�a del tipo adecuado para que sus sistemas sigan creciendo y funcionando con normalidad. Para los humanos, la principal fuente de esta energ�a son los alimentos. Para una econom�a, es una mezcla de energ�a a la que la econom�a est� espec�ficamente adaptada.

La econom�a actual requiere una cierta combinaci�n de energ�a procedente directamente del sol, m�s energ�a procedente de combustibles f�siles, biomasa quemada y energ�a nuclear. La electricidad es un portador de energ�a de diferentes fuentes. Debe estar disponible en el momento adecuado del d�a y en el momento adecuado del a�o para permitir que la econom�a actual contin�e.

La mayor�a de la gente no se da cuenta de que las econom�as crecen y eventualmente colapsan. Por ejemplo, sabemos que el Imperio Romano comenz� su crecimiento en el a�o 625 a. C. y alcanz� su m�xima extensi�n en el a�o 211 d. C. Decay� un poco entre 211 EC y 456 EC, cuando finalmente colaps� despu�s de varias invasiones. El crecimiento y el colapso de las econom�as son muy esperados debido a su naturaleza de estructuras disipativas.

En 2024, la econom�a mundial se comportar� cada vez m�s como un hombre de 80 a�os que como una econom�a joven y vigorosa. Quiz�s la econom�a pueda continuar durante bastantes a�os m�s, pero parece cada vez m�s que corre peligro de desmoronarse o de sucumbir como resultado de lo que podr�an considerarse problemas menores.

Tratar de predecir con precisi�n qu� suceder� en el a�o 2024 es dif�cil, pero en esta publicaci�n examinar� algunas de las cosas que van mal en esta vieja econom�a cada vez m�s fr�gil.

[1] Demasiadas partes de la econom�a mundial est�n pasando del crecimiento a la contracci�n.

Los c�rculos azules pueden ilustrar muchas cosas diferentes:

El total de bienes y servicios producidos por la econom�a;

La cantidad de energ�a necesaria para producir el total de bienes y servicios producidos por la econom�a;

La poblaci�n total que se sustenta en estos bienes y servicios (que generalmente tambi�n aumentar�n o disminuir�n);

Bienes y servicios por persona (que tienden a aumentar durante los per�odos de crecimiento y a caer en una econom�a en contracci�n);

Y, aunque parezca extra�o, la capacidad de la econom�a para mantener la complejidad. Sin suficiente energ�a, estructuras como los gobiernos tienden a fracasar.

A medida que la econom�a se aleja del crecimiento hacia la contracci�n, se pueden esperar cambios importantes.

[2] En una econom�a en crecimiento, pagar la deuda con intereses es muy f�cil. En una econom�a en contracci�n, pagar la deuda con intereses se vuelve casi imposible.

Si una econom�a est� creciendo, es probable que con el tiempo haya un n�mero cada vez mayor de empleos disponibles y que paguen relativamente m�s. Si una persona pierde su trabajo, no es muy dif�cil conseguir un puesto que le pague tanto o m�s. Pagar un pr�stamo sobre una casa o un autom�vil suele ser f�cil.

Una situaci�n similar ocurre con las empresas. Si la empresa puede contar con un n�mero cada vez mayor de clientes, los gastos generales se vuelven cada vez m�s f�ciles de cubrir con una base de consumidores en crecimiento.

Obviamente ocurre lo contrario en una econom�a en contracci�n. Es posible que haya empleos disponibles si una persona pierde su trabajo actual, pero los empleos no pagan muy bien. Las empresas pueden enfrentar per�odos con una demanda repentinamente menor, como en 2020. Existe una repentina necesidad de reducir los gastos generales, como los pagos por el espacio de oficina, si los empleados ya no utilizan el espacio.

Claramente, si las tasas de inter�s aumentan, ser� cada vez m�s dif�cil para los prestatarios de todo tipo pagar la deuda con intereses. Por lo tanto, aumentar las tasas de inter�s es una forma de desacelerar intencionalmente la econom�a. Si la econom�a est� creciendo demasiado r�pido (como un velocista de 20 a�os), entonces ese cambio tiene sentido. Pero si la econom�a se comporta como una persona de 80 a�os, cojeando sobre un bast�n, es probable que en sentido figurado caiga y resulte gravemente da�ada. �ste es el peligro de aumentar las tasas de inter�s cuando la econom�a mundial tiene dificultades para crecer a un ritmo adecuado.

[3] La f�sica del sistema dicta que a medida que el sistema avanza hacia la contracci�n, la riqueza del sistema se distribuye cada vez m�s entre los ricos y los muy poderosos, y alej�ndose de aquellos de medios modestos.

El f�sico Francois Roddier escribe sobre este tema en su libro La termodin�mica de la evoluci�n. Compara la energ�a (y los bienes y servicios producidos con ella) como energ�a aplicada al agua. Cuando los niveles de energ�a son bajos, los miembros menos ricos de la econom�a tienden a quedar excluidos, del mismo modo que el agua congelada (de baja energ�a) se convierte en hielo.

La reducida cantidad de energ�a disponible (y los bienes y servicios producidos utilizando esta energ�a) llega cada vez m�s al peque�o n�mero de participantes econ�micos en la cima de la jerarqu�a econ�mica. Esta cuesti�n tiende a enriquecer a�n m�s a los que ya son ricos.

En cierto sentido, la econom�a autoorganizada parece preservar la mayor parte de la econom�a que puede, cuando el suministro de energ�a es inadecuado. Los ricos parecen ser importantes para mantener en funcionamiento todo el sistema, por lo que la f�sica tiende a favorecerlos.

La inflaci�n, en general, es un problema, especialmente para las personas con ingresos limitados. Las tasas de inter�s m�s altas tambi�n reducen en gran medida los ingresos disponibles. Este problema es mayor para las personas de bajos ingresos. El beneficio de tasas de inter�s m�s altas y de ganancias de capital tiende a ir a parar a las personas de altos ingresos.

Los altos precios de los alimentos afectan especialmente a los pobres porque, incluso en tiempos de bonanza, los alimentos tienden a representar una proporci�n elevada de sus ingresos. Por ejemplo, en un pa�s pobre, si los costos de los alimentos representan el 50% del ingreso de una persona cuando los precios de los alimentos son moderados, un aumento del 20% en los precios de los alimentos conducir� a que los precios de los alimentos cuesten el 60% del ingreso. Esta situaci�n r�pidamente se vuelve intolerable porque no quedan ingresos suficientes para otros bienes esenciales.

Figura 2. Gr�fico de la Reserva Federal de St. Louis que muestra la proporci�n del patrimonio neto total en poder del 1% superior de ciudadanos estadounidenses (percentil 99 al 100).

La figura anterior muestra que entre 1990 y 2022, la proporci�n de la riqueza total en poder del 1% m�s rico de los ciudadanos estadounidenses aument� del 23% al 32%. Esto significa que otros ciudadanos se vieron cada vez m�s excluidos de los beneficios de la econom�a en crecimiento.

[4] Con su nuevo poder (que surge de la creciente concentraci�n de la riqueza), los ricos se sienten tentados a ejercer un control cada vez mayor sobre el sistema econ�mico.

El hecho de que la econom�a mundial probablemente alcanzar� los l�mites anuales de extracci�n de combustibles f�siles en estos momentos se sabe desde hace mucho tiempo. Me he referido muchas veces a un discurso de 1957 del almirante de la Armada estadounidense Hyman Rickover en el que se se�alaba este cuello de botella. Las personas ricas conocen este cuello de botella desde hace mucho tiempo. Se han estado preguntando: «�C�mo podemos beneficiarnos cada vez m�s de este cambio?»

Claramente, reducir la tasa de crecimiento demogr�fico ha sido uno de los objetivos de algunos de estos individuos ricos. Con menos personas para compartir los recursos disponibles, todos se beneficiar�n.

Pero los ricos tambi�n pueden ver que ocultar el cuello de botella energ�tico ser�a de gran beneficio para mantener el sistema actual funcionando como de costumbre. Estos individuos, a trav�s del Foro Econ�mico Mundial y otras organizaciones, han presionado para lograr cero emisiones de calentamiento global.

Han tratado de replantear el problema de la insuficiencia de combustibles f�siles baratos de producir como un problema de una cantidad demasiado grande de combustibles f�siles para que el sistema los maneje. En su opini�n, podemos decidir abandonar los combustibles f�siles sin impactos adversos significativos.

Al ocultar el cuello de botella energ�tico, las empresas que venden veh�culos pueden afirmar que ser�n �tiles durante muchos a�os. Los sistemas educativos pueden afirmar que estamos en camino de encontrar sustitutos para los combustibles f�siles y que habr� buenos empleos disponibles en los nuevos sistemas.

Al ocultar el problema del cuello de botella, los pol�ticos no tienen que presentar a los ciudadanos una cuesti�n muy preocupante e intratable. Dado que todos desean una narrativa de felices para siempre, es f�cil para los ricos (y los pol�ticos que quieren ser reelegidos) influir en los principales medios de comunicaci�n para que presenten s�lo esta visi�n a los lectores.

[5] Es probable que pronto empiecen a aparecer grandes grietas en la econom�a.

El cuello de botella energ�tico ya est� hundiendo la econom�a, incluso si los principales medios de comunicaci�n se muestran reacios a discutir el problema.

El problema se manifiesta de varias maneras diferentes:

(a) La econom�a ha evolucionado hacia dos puntos de vista muy diferentes sobre la situaci�n energ�tica actual.

La narrativa presentada en la prensa es que tenemos una cantidad excesiva de combustibles f�siles. Desde este punto de vista, cualquier escasez de combustibles f�siles (o de cualquier otro recurso) ir�a r�pidamente acompa�ada de un aumento de los precios. Este aumento de precios permitir�a extraer una cantidad cada vez mayor de estos materiales, solucionando r�pidamente el problema.

Pero la verdadera historia, para cualquiera que examine los detalles, es bastante diferente. La asequibilidad se vuelve muy importante y mantiene los precios bajos. La historia muestra que casi todas las civilizaciones han colapsado. Las poblaciones tienden a crecer, pero los recursos que sustentan las econom�as no crecen lo suficientemente r�pido. �El aumento de precios no soluciona el problema!

Las personas que trabajan con combustibles f�siles saben lo esenciales que son para nuestra civilizaci�n actual. La historia de la sustituci�n intermitente de los combustibles f�siles por la energ�a e�lica y solar suena muy descabellada si uno piensa en la necesidad de calor en invierno y las dificultades asociadas con el almacenamiento de electricidad a largo plazo. Las dos narrativas muy diferentes que rodean nuestro futuro energ�tico suenan como si pudieran haber provenido de la novela dist�pica 1984 de George Orwell.

(b) Pagar la deuda con intereses se convierte en un problema cada vez mayor.

Por extra�o que parezca, la deuda adicional puede actuar temporalmente como reserva de energ�a adicional. La deuda es una promesa de bienes y servicios que se har�n con energ�a futura. Este marcador de posici�n puede permitir que se fabriquen bienes de capital, como f�bricas, lo que permitir� fabricar m�s bienes y servicios en el futuro. Este marcador de posici�n tambi�n se puede utilizar como base para pagar dinero a los trabajadores, de modo que puedan permitirse comprar m�s bienes.

En alg�n momento, la deuda se vuelve demasiado para que el sistema la sostenga. Estamos viendo algo de esto en China, donde ha habido impagos de deuda en el mercado inmobiliario. En Estados Unidos, el mercado inmobiliario comercial est� experimentando altas tasas de desocupaci�n. Existe una creciente preocupaci�n de que, en muchos lugares, los bienes inmuebles comerciales s�lo puedan venderse con enormes p�rdidas. En esta situaci�n, es probable que los tenedores de deuda sufran p�rdidas masivas.

(c) Los partidos pol�ticos comienzan a diferir ampliamente sobre si se debe aumentar la deuda p�blica.

Los partidos m�s conservadores no quieren seguir a�adiendo m�s deuda, pero los partidos m�s liberales insisten en que no hay otra salida: si no hay suficiente energ�a del tipo adecuado, la deuda adicional tal vez pueda usarse para financiar proyectos en el sector de las energ�as renovables que crear� la ilusi�n de progreso hacia un suministro adecuado de energ�a del tipo correcto al precio correcto.

La deuda adicional tambi�n puede utilizarse para continuar con los numerosos programas sociales prometidos a los ciudadanos y para brindar apoyo a actividades como la guerra en Ucrania.

Hasta ahora, agregar deuda ha funcionado para Estados Unidos porque el d�lar estadounidense es la moneda de reserva mundial y porque Estados Unidos ha tendido a mantener altas sus tasas de inter�s objetivo, alentando a otros pa�ses a invertir en valores estadounidenses. Si otros pa�ses intentan endeudarse sustancialmente m�s, sus monedas tender�n a caer, lo que generar� inflaci�n.

Estados Unidos tambi�n podr�a encontrarse pronto con un problema de inflaci�n debido al aumento de la deuda. Esto sucede porque es posible �imprimir dinero�, pero no es posible imprimir bienes y servicios elaborados con productos energ�ticos econ�micos.

Por ejemplo, la tentaci�n es rescatar a los bancos en quiebra y a los planes de pensiones con deuda adicional. En la medida en que esta deuda regrese a la oferta monetaria, pero no se agreguen bienes que la igualen, es probable que el resultado sea inflaci�n en los precios de los bienes y servicios disponibles.

(d) Las l�neas de suministro rotas son otra se�al de que una econom�a est� llegando a sus l�mites.

Cuando no hay suficientes bienes y servicios para todos, algunos posibles compradores de bienes tienen que quedar fuera.

En los �ltimos tres a�os, todos hemos experimentado al menos algunos problemas con estantes vac�os en las tiendas y la falta de disponibilidad de piezas necesarias para reparaciones. Muchos tipos de medicamentos escasean en todo el mundo. La industria pesada tambi�n ha tenido problemas. En 2022, Upstream Online escribi�: �La escasez de tubos de perforaci�n causa dolores de cabeza a los productores estadounidenses [de petr�leo y gas natural]�.

Si estamos alcanzando el l�mite de combustibles f�siles baratos disponibles para extracci�n, se puede esperar un n�mero cada vez mayor de estos problemas. Estos problemas en las l�neas de suministro tienden a aumentar los costos de una manera diferente a la inflaci�n �normal�. A menudo, se debe sustituir un producto m�s caro o se necesita una soluci�n alternativa de mayor costo. Por ejemplo, es posible que una persona necesite utilizar un veh�culo de alquiler mientras se repara su veh�culo actual debido a que no hay piezas de repuesto disponibles.

(e) Los conflictos surgen cuando no hay suficientes bienes y servicios para todos.

Parte del conflicto proviene de la disparidad de salarios y riqueza. Por ejemplo, a un n�mero cada vez mayor de personas les resulta imposible encontrar viviendas a precios razonables. La combinaci�n de altas tasas de inter�s y altos precios de la vivienda tiende a hacer de la compra de viviendas un lujo, al alcance s�lo de los ricos. Una proporci�n cada vez mayor de j�venes tambi�n considera que los autom�viles son demasiado caros para poder comprarlos. Una forma en que se manifiesta la �falta de bienes y servicios para todos� es que muchas personas no pueden pagar los productos en cuesti�n.

A menudo existe la creencia de que una distribuci�n m�s equitativa del ingreso resolver�a el problema. Pero si la econom�a no puede construir m�s autom�viles o viviendas debido a la escasez de energ�a, esto no soluciona el problema. En cambio, proporcionar m�s dinero a los pobres provocar�a inflaci�n en el precio de los bienes disponibles.

Otra forma en que este conflicto se manifiesta es en los conflictos entre pa�ses. Los pa�ses que venden combustibles f�siles, como Rusia, desear�an precios m�s altos para los combustibles f�siles, de modo que los niveles de vida de su propia gente puedan ser m�s altos.

Sin embargo, si los pa�ses importadores de combustibles f�siles, como los de Europa, se ven obligados a pagar precios m�s altos por los combustibles f�siles que utilizan, a las empresas de esos pa�ses les resultar� dif�cil fabricar bienes de manera rentable. Adem�s, los precios m�s altos de los combustibles f�siles aumentan el costo del cultivo de alimentos. Los clientes a menudo no pueden permitirse precios m�s altos de los alimentos.

En el caso de la lucha entre Israel y Gaza, al menos parte del conflicto se relaciona con el yacimiento de gas natural que Israel est� desarrollando, pero que posiblemente pertenece a Gaza. Si Israel puede desarrollar este recurso, tal vez pueda mantener su propia econom�a en expansi�n por un tiempo m�s. El pueblo de Gaza seguir� siendo muy pobre.

f) La producci�n manufacturera en todo el mundo parece estar reduci�ndose en cantidad. Definitivamente no est� aumentando para mantenerse al d�a con el crecimiento demogr�fico.

El gran d�ficit hoy se da en bienes, m�s que en servicios. Esto es lo que una persona esperar�a si un problema energ�tico estuviera dando lugar a los problemas que estamos viviendo actualmente.

La organizaci�n S&P Global Market Intelligence publica un �ndice llamado �ndice de Gerentes de Compras, para 15 pa�ses, incluido un promedio global. La porci�n manufacturera de este �ndice est� en contracci�n a nivel mundial, seg�n los �ltimos datos disponibles. El alcance de esta contracci�n manufacturera es especialmente significativo para Estados Unidos, incluidos los pa�ses europeos, Jap�n y Australia. Los pa�ses que no est�n en contracci�n son India, Rusia y China.

Si el sector manufacturero est� en contracci�n, esperar�amos m�s l�neas de suministro rotas en los meses y a�os venideros.

[6] �C�mo resultar� todo esto, en 2024 y a largo plazo?

No creo que lo sepamos. Es probable que las cosas empeoren econ�micamente, pero no sabemos cu�nto. Sabemos que una persona mayor puede sucumbir f�cilmente a alguna enfermedad. De la misma manera, sabemos que si la econom�a tiene suficientes puntos d�biles, podr�a ocurrir un colapso importante, incluso sin una disminuci�n enorme en la disponibilidad de energ�a.

Al mismo tiempo, la econom�a parece tener mucha resiliencia. Es probable que los l�deres de Estados Unidos, y quiz�s tambi�n de otros pa�ses, tomen la ruta de aumentar cantidades cada vez mayores de deuda para rescatarse de cualquier problema que surja. Si los bancos tienen problemas, se desarrollar� alg�n nuevo mecanismo de financiaci�n.

Si la Seguridad Social o las pensiones privadas necesitan m�s financiaci�n, probablemente la obtendr�n mediante m�s deuda p�blica. Esto me lleva a sospechar que en Estados Unidos, al menos, es probable que haya un mayor riesgo de hiperinflaci�n (mucho dinero pero muy poco para comprar) que de deflaci�n (muy poco dinero, pero tambi�n muy poco para comprar).

El Universo surgi� aparentemente de la nada. El Universo ha crecido y sigue creciendo. Eric Chaisson, en su libro de 2001, Cosmic Evolution: The Rise of Complexity in Nature, muestra que la tendencia en el Universo ha sido hacia una complejidad cada vez mayor.

Figura 3. Imagen similar a las que se muestran en el libro de Eric Chaisson de 2001, Cosmic Evolution: The Rise of Complexity in Nature.

En conjunto, parece que el Universo mismo act�a como una estructura disipativa. La autoorganizaci�n lleva al Universo a crecer y volverse m�s complejo, siempre que tenga la energ�a adecuada. La pregunta es: ��De d�nde viene el suministro de energ�a en expansi�n para el Universo en su conjunto? �Puede la expansi�n del suministro de energ�a continuar indefinidamente, o hasta que la fuerza que lo inici� decida detenerlo?

Me parece que hay algo desde fuera que empuja a todo el Universo. Los economistas hablan de «una mano invisible». Las personas de origen religioso podr�an decir que hay un Dios que cre� el Universo y contin�a cre�ndolo todos los d�as, a trav�s de su participaci�n en las cosas que suceden en la Tierra, incluidos los extra�os sucesos de 2020.

Si estoy en lo cierto en que hay una fuerza externa que influye en la econom�a actual, tal vez los problemas de la Tierra sean temporales. Una posibilidad es que eventualmente se encuentre un nuevo tipo de soluci�n energ�tica. Tambi�n existe la posibilidad de que, en alg�n momento, cualquier fuerza que inici� el Universo pueda provocar que cese el funcionamiento del Universo. En su lugar, se podr�a proporcionar un reemplazo (que podemos considerar como el para�so).

La narrativa popular tiende a vernos con mucho poder para gestionar los problemas de nuestra econom�a actual, pero no creo que tengamos mucho poder para influir en el sistema en el que nos encontramos inmersos. El sistema econ�mico se comporta seg�n su propio criterio. propio, basado en las fuerzas del mercado, s�lo un ni�o crece, madura y eventualmente muere. El sistema en el que vivimos est� guiado en gran medida por lo que llamamos autoorganizaci�n, que est� fuera de nuestro poder de control.

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