El ascenso del mundo unipolar: Blackrock, la soberanía perdida y la transformación global

Ernst Wolff en esta entrevista con El Mercurio Ahora o Nunca analiza los problemas sistémicos del sistema financiero global, el papel de los gestores de activos como Blackrock y la pérdida de soberanía europea. Expone cómo las tensiones geopolíticas y el desarrollo de la inteligencia artificial están reconfigurando el panorama mundial hacia un modelo unipolar, con severas implicaciones para las economías y sociedades de Europa y el mundo.

Ernst Wolff es un escritor, periodista e investigador alemán conocido por su análisis crítico del sistema financiero global, el complejo digital y la influencia de los gestores de activos en la economía mundial. A lo largo de su carrera, Wolff ha centrado sus investigaciones en el sistema financiero internacional, el papel de instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, así como en las transformaciones económicas impulsadas por las grandes corporaciones financieras y tecnológicas.

Por El Mercurio Ahora o Nunca

Un cártel global sin precedentes

Según Ernst Wolff, la economía global se encuentra bajo el control de un cártel conformado por los gestores de activos y las corporaciones tecnológicas más poderosas, como Blackrock, Vanguard y las grandes firmas de Silicon Valley. Estas fuerzas han desplazado a los bancos tradicionales y consolidado un poder económico sin precedentes. Blackrock, por ejemplo, gestiona activos superiores al PIB de Alemania, ejerciendo una influencia directa en las políticas económicas de diversos países.

La guerra como instrumento económico

Wolff sostiene que la inestabilidad financiera y los conflictos armados, como la guerra en Ucrania, no son eventos aislados sino parte de una estrategia deliberada para mantener el poder del complejo financiero digital. La guerra, además de ser una industria lucrativa, se utiliza para saquear los sistemas económicos obsoletos y allanar el camino para la introducción de nuevas formas de control financiero, como las monedas digitales de bancos centrales (CBDC).

BRICS y mano de obra barata: ¿Una alternativa real?

Aunque los países BRICS se presentan como una alternativa al dominio occidental, Wolff argumenta que siguen siendo parte del mismo engranaje. Tanto China como Rusia avanzan en la implementación de CBDC y sirven al sistema financiero global al proporcionar recursos naturales y mano de obra barata. El discurso de un mundo multipolar, según el entrevistado, es un espejismo utilizado para ocultar la concentración de poder en pocas manos.

Europa sin soberanía: La influencia de Blackrock

Wolff explica que Europa ha perdido toda soberanía desde la Segunda Guerra Mundial, siendo dependiente del sistema financiero basado en el dólar. Alemania, tradicional potencia económica europea, enfrenta ahora una crisis profunda influenciada directamente por Blackrock, cuya presencia en el país es evidente tanto en el ámbito político como económico. La dependencia energética de Estados Unidos es otro indicador de la pérdida de autonomía.

La inteligencia artificial: El futuro del trabajo y la sociedad

El avance vertiginoso de la inteligencia artificial plantea un desafío monumental, con la posibilidad de que millones de empleos desaparezcan para 2030. Wolff subraya que este proceso profundizará las desigualdades económicas y aumentará la tensión social. Además, advierte que Estados Unidos y China lideran la carrera tecnológica, lo que les permitirá consolidar aún más su poder en este modelo unipolar emergente.

Revolución en las conciencias: La única esperanza

Ernst Wolff propone que el cambio no vendrá de una revolución violenta, sino de una transformación en la conciencia de las personas. La población debe comprender cómo operan las fuerzas financieras y tecnológicas para resistir el control del complejo financiero digital. Solo así se podrá evitar un futuro marcado por la deshumanización y el control absoluto.

La Entrevista completa aquí:

Conclusiones

La narrativa de una multipolaridad impulsada por los BRICS es engañosa. El poder sigue concentrado en las manos del complejo financiero digital liderado por gestores de activos y corporaciones tecnológicas.

La automatización eliminará millones de empleos y las CBDC consolidarán el control sobre las economías. Las sociedades deben estar preparadas para enfrentar esta transición o arriesgarse a perder su autonomía y estabilidad.

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