Por Fran�ois Murphy
La Casa de la Moneda austriaca, una de las mayores y m�s antiguas productoras de lingotes de oro del mundo, es incapaz de mantener el ritmo de la demanda, ya que la gente se apresura a encontrar un refugio seguro para su dinero en medio de la creciente inflaci�n y los temores econ�micos causados por la guerra en Ucrania.
«La demanda de oro nunca ha sido tan alta como este a�o», declar� a Reuters Gerhard Starsich, director general de la F�brica de la Moneda, en su ornamentado despacho de un edificio vien�s donde se acu�an monedas desde 1830. Detr�s de su tranquila fachada se esconde un laberinto de talleres donde modernas m�quinas funden metales y acu�an monedas.
«Por el momento, todas las monedas de oro que salen de la prensa ya se han vendido», explica Starsich. «Ahora mismo podr�amos vender el triple de las que somos capaces de producir».
La tienda de la F�brica de la Moneda, un moderno rinc�n del edificio, tiene diariamente una larga cola en el exterior desde hace meses. Entre los que hac�an cola estaba la pensionista Renate, una de las pocas dispuestas a hablar de sus h�bitos de compra
«Pertenezco a una generaci�n mayor. Cuando las cosas se ponen un poco inciertas, volvemos a las monedas de oro y nos decimos que siempre podremos venderlas», explica. «El oro tiene ese factor de seguridad».
Starsich dijo que los clientes eran de todas las edades y de todas las clases sociales. Alrededor de un tercio de las ventas de la Casa de la Moneda son a compradores extranjeros.
La Casa de la Moneda se fund� en 1194 para acu�ar monedas con la plata pagada como rescate por Ricardo Coraz�n de Le�n, capturado y mantenido cautivo por sus enemigos cerca de Viena.
En la actualidad, la Casa de la Moneda afirma que su moneda de oro de una onza Philharmonic, que debe su nombre a la mundialmente famosa Orquesta Filarm�nica de Viena, es la moneda de lingotes de oro m�s vendida en Europa y Jap�n.
ACUMULADORES
Austria es un pa�s financieramente conservador en el que el p�blico atesora efectivo y oro en tiempos de crisis. La F�brica de la Moneda afirma que la demanda de oro es la m�s alta desde que adopt� su forma actual en 1989.
El Banco Nacional de Austria, propietario de la Casa de la Moneda, declar� en octubre, en una presentaci�n sobre las finanzas de los hogares austriacos, que en los dos a�os y medio transcurridos desde el inicio de la pandemia de coronavirus se hab�a comprado m�s oro que en los cinco a�os anteriores.
Se�al� que la demanda de oro en el primer semestre de este a�o fue superior incluso a la del primer semestre de 2020, «a pesar del aumento de los precios», lo que sugiere una carrera hacia un activo visto como un refugio seguro.
«Es una cascada», dijo Starsich sobre las causas. «Empez� con la crisis de la corona, con la pandemia, cuando la gente estaba intranquila. Luego, en febrero, Rusia invadi� Ucrania. Eso impuls� de nuevo las ventas. Y luego el aumento de la inflaci�n durante el verano/oto�o, que increment� ligeramente las ventas».
Este a�o, a finales de noviembre, la Casa de la Moneda hab�a vendido m�s de 1,8 millones de onzas de oro y se acercaba al r�cord de m�s de 2 millones establecido en 2009 tras la crisis financiera mundial. Las ventas en diciembre suelen ser fuertes, ya que el oro es un regalo tradicional de Navidad.
Starsich a�adi� que la fiebre por el oro era un fen�meno mundial que se observaba en otras grandes casas de moneda nacionales. El precio del oro ronda actualmente los 1.800 d�lares la onza, por debajo de sus m�ximos por encima de los 2.000 d�lares de marzo de este a�o y agosto de 2020.
En su opini�n, cada vez son m�s los austriacos que desean incluir oro en sus carteras como cobertura frente a las acciones o para diversificar sus carteras. Sin embargo, muchos analistas dudan de la utilidad del oro para contrarrestar la inflaci�n.