El colapso histórico de la amplitud en las mineras y los fundamentos macro que siguen intactos.
El oro vivió una manía global entre mediados de 2025 y principios de 2026, más que duplicando su precio en dólares, euros, yenes y francos suizos. La fuerte corrección actual, que ha llevado el Gold Miners Bullish Percent Index a niveles de pánico, no representa el final del mercado alcista, sino un “reseteo sistémico” necesario.
Los drivers estructurales que impulsaron la subida (déficits fiscales masivos, monetización de deuda y compras récord de bancos centrales) siguen vigentes. El pesimismo extremo actual sería, según esta tesis, la mejor señal contrarian de que se acerca la siguiente fase alcista.
En los últimos días han circulado varios gráficos que están generando debate entre los seguidores del oro.
El mensaje central es claro y contrarian: la fuerte caída del oro desde febrero-marzo de 2026 y el colapso casi total de la amplitud en los mineros de oro no significan que el ciclo alcista haya terminado.
Al contrario, se trataría de un respiro dentro de un mercado alcista secular impulsado por dinámicas estructurales de deuda y pérdida de confianza en las monedas fiat.
· La manía alcista global del oro (mediados de 2025 – principios de 2026)
Entre mediados de 2025 y febrero de 2026, el oro pasó de aproximadamente 2.600 dólares por onza a más de 5.600 dólares.
Lo más relevante es que esta subida no fue solo una historia de dólar débil. El oro se apreció con fuerza cuando se mide en euros, yenes japoneses y francos suizos. Esto indica que se trató de una compra global de oro como activo real, no de un simple movimiento cambiario.
Este comportamiento es típico de las fases de “manía” dentro de los grandes mercados alcistas: el precio se acelera verticalmente porque cada vez más participantes (inversores, instituciones y bancos centrales) entran al mismo tiempo.
· La corrección actual: profunda, global y esperada
Tras una subida tan vertical, era matemáticamente probable una corrección. Desde febrero/marzo de 2026 el oro ha corregido con fuerza y actualmente cotiza en torno a los 4.032 dólares la onza (datos de junio 2026).
Lo importante es que esta corrección también se observa en euros, yenes y francos suizos. No es un rebote técnico del dólar, sino una caída real del precio del oro en términos globales.
El gráfico de zoom muestra además que el oro ha registrado 81 días consecutivos de caídas, algo que solo había ocurrido durante la Gran Crisis Financiera de 2008.
· El colapso de la amplitud en las mineras: la señal más extrema
El gráfico más impactante es el del Gold Miners Bullish Percent Index Este indicador mide qué porcentaje de mineros de oro están dando señal alcista de punto y figura.
– En abril de 2026 el indicador colapsó hasta casi el 0 %.
– Actualmente solo ha rebotado hasta *9,33 %.
Es simple: cuando menos de un tercio de las mineras están en señal alcista, cualquier rebote del precio del oro suele ser solo eso: un rebote técnico, no el inicio de un nuevo mercado alcista sostenido.
Este nivel de amplitud tan deprimido es históricamente característico de suelos de mercado* no de techos. Es el mismo tipo de pesimismo extremo que se vio en los peores momentos de la crisis de 2008.
· ¿Por qué esta corrección es un “respiro” y no el final del ciclo?
Aunque el precio y el sentimiento están muy débiles, los fundamentos macro que provocaron la subida inicial siguen intactos o incluso más fuertes:
- Los gobiernos continúan generando déficits fiscales muy elevados.
- Los bancos centrales ya están monetizando*parte de esa deuda (el propio Fed está realizando QE de 40.000 millones de dólares al mes aunque la economía aún crece).
- Los bancos centrales compraron 244 toneladas de oro solo en el primer trimestre de 2026.
La pregunta poderosa es: “¿Qué saben los bancos centrales que los demás no saben?”
Si las entidades que pueden imprimir dinero están comprando oro de forma agresiva mientras los inversores privados están aterrorizados, la corrección actual adquiere un significado diferente: se trataría de una limpieza de posiciones débiles antes de la siguiente fase alcista.
Entonces…
El mercado se encuentra en una fase de “reseteo sistémico” del trade de inflación/oro. La combinación de:
- Precio corregido.
- Sentimiento en mínimos históricos.
- Amplitud de mercado colapsada.
Todo esto crea, desde el punto de vista contrarian, una de las mejores configuraciones de entrada para la siguiente pierna alcista del oro y, especialmente, de las mineras de oro.
Al final no podemos negar la severidad de la corrección actual del oro pero la tesis central es que esta caída es el precio que hay que pagar después de una subida parabólica, y los fundamentos estructurales que sustentan el mercado alcista del oro (déficits fiscales + monetización + demanda de bancos centrales) no han cambiado.
De manera que el pesimismo actual tan extremo no sería señal de que el ciclo ha terminado, sino de que estamos ante una de esas oportunidades que solo aparecen cuando casi nadie quiere comprar.

